FÚTBOL CHILENO

Las 5 razones que erigen a la UC en el mejor equipo de Chile

El elenco cruzado manda en el torneo y trasladó esa supremacía a la Libertadores con un triunfo rotundo ante Gremio. Hoy, Colo Colo y la U lo miran de lejos.

Las 5 razones que erigen a la UC en el mejor equipo de Chile
MARCELO HERNANDEZ/PHOTOSPORT

Universidad Católica saldó su deuda en la Copa Libertadores con un triunfo inobjetable ante Gremio, extendiendo al certamen su buen nivel en el Campeonato Nacional. Bicampeón vigente, el elenco que conduce Ariel Holan además manda en la temporada actual, con un cómodo liderato, y aparenta marchar a pie firme en el camino hacia una tercera vuelta olímpica.

La U consiguió acercarse a 6 puntos de los cruzados, en tanto que con Colo Colo la distancia es enorme en el torneo (19 unidades), pero la brecha no es solo en la tabla. Los acontecimientos en los grandes del fútbol chileno dejan claro que el poderío de la UC se sustenta en cinco ejes evidentes, con un desarrollo profundo y virtuoso, cosa a la que azules y albos aún no se aproximan.

Estabilidad y rendimiento

En enero, Holan debutó en la banca de la UC por la Copa Chile 2019 ante Colo Colo, en Temuco. Entonces el argentino mandó a la cancha una formación que se mantiene casi inalterable hasta hoy. Dituro en el arco; Fuenzalida, Kuscevic, Huerta y Parot como defensas; Saavedra, Pinares y Aued en el trío de volantes y, finalmente, Lezcano, Zampedri y Puch de atacantes.

La variantes solo han sido gatilladas por la contingencia, pero los hinchas de la UC ya manejan de memoria los 11 que entran a la cancha. Esto ha sido posible también por los rendimientos parejos de cada uno de los jugadores, situación clave porque la continuidad de las interacciones competitivas evidentemente acrecienta el valor total del equipo. De ahí la percepción que, en momentos, la oncena se impone por la inercia de juego que posee.

Idea nítida

Holan llegó a la UC, trayendo una idea clara de juego (ataque construido, equipo ancho en fase ofensiva, presión en campo contrario, defensa adelantada e intensidad alta y constante en las acciones, entre otros contenidos). Paulatinamente, los conceptos del argentino se fueron concretando, por lo que hoy se sabe a qué juega el elenco cruzado.

Lo anterior ha sido un gran paso, puesto que es el desafío central que consume la labor de todo un equipo y muchos planteles ven irse el año sin lograr constituir esta fisonomía. Un aspecto clave en esto fue la coherencia de Holan para no variar el sistema de juego: recurrentemente ha organizado al equipo con un 1-4-1-2-3 y cuando cambió ante Internacional de Porto Alegre no dio resultado (derrota por 3-0 en la Libertadores).

Maduros pero no Sub 40

La oncena titular puede catalogarse como madura, con hombres en la etapa plena de sus carreras y aún no próximos al adiós definitivo. Solo Saavedra se empina por sobre los 20 años, pero el resto configura una media de 30 años. El desarrollo del fútbol actual, con extensión de las carreras de los jugadores por más temporadas, establece hoy la madurez deportiva en este rango de edad, lo cual calza con el perfil etario de la UC.

Fuenzalida, con 35 años, es el más experimentado entre los titulares. Sin embargo, su vigencia es plena, demostrándolo con su amplio recorrido en la cancha, la presencia continua en la oncena y el influjo que ejerce en la operatividad colectiva. De hecho, su actuación en la última Copa América demuestra que aún es una carta válida para la Roja.

Sustitutos valiosos

Quizás el caso de Buonanotte grafica el buen nivel de la banca que posee la UC y le ha permitido también extender la supremacía. Aunque ha incursionado como extremo, el argentino no ha encontrado un lugar en el equipo y su aporte, en los tramos finales de los partidos o desde el inicio reemplazando a un titular, ha sido importante por su jerarquía.

Esto deja claro que que existe recambio para afrontar las deserciones. Así pasó también con Lanaro, cuando entró al equipo ante la posible partida de Kuscevic y la estructura sólida de la defensa no se alteró. Lo mismo paso hoy en la izquierdo de la zaga, que tiene a Rebolledo como protagonista, actuando como lateral con 'pierna cambiada' y fuera de perfil, pero cumpliendo con la tarea para el equipo.

Cantera prodigiosa

Contra Coquimbo debutó Gonzalo Tapia con 17 años de edad. Ese día el ataque de la UC concluyó con el juvenil que hacía su estreno junto a Valencia y Munder, otros dos canteranos. Fue otra muestra de que el club continuamente está renovando la presencia de elementos del fútbol joven en el primer equipo, quienes son incluidos en los partidos, obteniendo protagonismo. Ocurrió así con Munder ante Huachipato al sellar la victoria con un golazo al ángulo.

En el equipo base empleado por Holan, cuatro canteranos han sido tiulares permanentes (Fuenzalida, Kuscevic, Parot y Saavedra), pero la presencia de otros jugadores formados en San Carlos es recurrente y también importante. Claramente el aporte realizado en algún momento por Magnasco, Toselli, Rebolledo, Marcelino Ñúñez, Valencia y Munder da cuenta de esto.