Entrevista AS

El ex UC que se retiró a los 21 años: "Lloraba todos los días y pensaba que el fútbol no tenía sentido"

Yonathan Parancán se formó en el equipo cruzado y su último club fue Santiago Morning. "Estuve con psicólogo, pero no me hacía mucho efecto", manifiesta el ex defensor.

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El ex UC que se retiró a los 21 años: "Lloraba todos los días y pensaba que el fútbol no tenía sentido"

Con 21 años, algunos futbolistas suelen estar dando sus primeros pasos en el profesionalismo o luciendo estadísticas que ilusionan a sus clubes e hinchas. Sin embargo, también hay otro grupo de jugadores que, con esa edad, sufren con las pocas oportunidades. Es el caso de Yonathan Parancán, quien en abril pasado decidió retirarse. El formado en Universidad Católica, cuyo último equipo fue Santiago Morning, atiende a AS y se desahoga. Dice que físicamente estaba bien, pero que su cabeza lo traicionaba. "Tenía que dar un paso al costado", reconoce.

El oriundo de Calbuco cuenta que quería estar cerca de su familia. "Eso igual me pesaba mucho. Yo salí a los 11 años de la casa. Creo que haber salido tan chico me pasó un poco la cuenta. De ahí también, por la pandemia, me comí varios partidos en banca y fue repercutiendo en mí. Pero extrañaba demasiado a la familia, el calor del hogar. El futbolista igual tiene que pasar por esos procesos, pero yo no me sentía bien", afirma el ex zaguero de la Selección Sub 20. Hoy, con 22 años, y tras aventurar en diversos trabajos, liderará una escuela de la UC en su comuna.

"Después de la pandemia estuve seis meses en mi casa y mis ganas de volver a jugar ya no eran las mismas. Fue como retroceder. Colapsé".

- Me decía que, psicológicamente, no estaba bien. ¿Qué otra cosa se le pasaba por la mente?
- El no jugar. Yo había ido a un club (Santiago Morning) donde supuestamente iba a jugar. Antes de la pandemia, jugué todos los partidos. Después de la pandemia me tuve que venir a mi casa, estuve seis meses y las ganas de irme (volver a Santiago) a jugar ya no eran las mismas. Eso me pasó la cuenta. Fue como retroceder. Estar seis meses acá y partir de la nada fue complicado. Llegar solo de nuevo, ambientarme.

- ¿La pasó muy mal?
- Sí, porque no jugaba. Hubo de cambio de técnico, no iba citado. Como que colapsé.

"Me considero un tipo muy profesional y me cuido harto, pero esto ya no tomaba sentido. Hace uno o dos años pensaba en el retiro".

- ¿Se cuestionaba? ¿Le buscaba una explicación?
- Claro, me cuestionaba. Siempre me entrenaba a full, a tope, y sentía que no se daban los resultados. Me considero un tipo muy profesional en ese sentido y me cuido harto. Pero sentía que esto no tomaba sentido.

- ¿Cuánto tiempo estuvo pensando en el retiro?
- Esto me venía pasando hace como un año o dos.

- Harto tiempo...
- Sí. También tenía un primo que falleció de la nada, que era casi como hermano, porque vivía con él. Eso igual me pasó la cuenta.

- ¿Qué decía su familia, su círculo cercano, acerca de esta decisión?
- Mi familia siempre me decía que siguiera hasta que ya no dé más. Pero ellos no estaban en la posición en la que estaba yo. Era complicado.

"Estuve con psicólogo harto tiempo, pero como que no me hacía mucho efecto".

- ¿Alguna vez recurrió a un psicólogo deportivo?
- Sí. Estuve con psicólogo harto tiempo, pero como que no me hacía mucho efecto. Iba una o dos veces a la semana, pero sentía que en mi mente ya estaba la decisión de retirarme del fútbol.

"Los primeros meses después del retiro estuve mal. No sabía qué hacer con mi vida. Lloraba y me cuestionaba".

- Ya han pasado cinco meses desde su decisión. ¿Siente que fue una buena determinación o hay días en que se arrepiente?
- Los primeros meses después del retiro estuve mal. No sabía qué hacer con mi vida. No tenía un trabajo estable, tampoco estudios. No sabía qué rumbo tomar con mi vida. Estuve trabajando en una fábrica, en un centro de pescados, vendiendo copete en la noche. Tuve que pasar por todo eso para sustentarme con algo, porque no tenía plata. Me cuestionaba, lloraba a veces. Me cuestionaba en el sentido de '¿qué hice?', estando ya jugando, y de la nada pasar a nada, no ganar nada, viendo qué hacer con mi vida. Fue súper duro.

- ¿Cuánto demoró en estabilizarse económicamente?
- Aún no me estabilizo económicamente. Estoy con el tema de la escuela. Ahí hice un poco de lucas con las inscripciones, y con eso me estoy manteniendo. Hoy empieza la escuela, y ahí empezará a entrar una buena mensualidad, porque ya tengo casi 100 niños, entre hombres y mujeres de entre cuatro y 16 años. Trabajaremos tres veces por semana, dos horas.

Parancán, en Santiago Morning.

- ¿Solo está con la escuela de la UC?
- En este momento, sí. Es un proyecto bueno que tengo. Ha repercutido mucho en la ciudad.

- Curiosamente, usted anunció su retiro un día antes de cumplir 22 años. ¿Hubo algún significado detrás o solo fue una coincidencia?
- Solo se dio. Estaba en un equipo y no quise volver. Estaba listo en San Antonio Unido y de la nada me dio con no volver. Tomé la decisión y me retiré.

"A fin de año quiero volver al fútbol".

- ¿Piensa en volver en algún momento al fútbol? Usted es muy joven...
- A fin de año quiero volver. Estoy viendo contactos con mis representantes, que nunca me han dejado atrás. Me van a seguir ayudando, porque como que le encontraron sentido a mi retiro. También tenía pensando en hacer una escuela de fútbol, pero con otro nombre. Tampoco iba a ser una filial (de la UC), pero hablé con Milovan (Mirosevic) y me dijo que pongamos una filial acá, en Calbuco, y me pareció súper bien.

- ¿Cuál fue el momento más lindo de su carrera?
- Cuando estuve en la Selección. Fueron tres años en la Sub 20. No debute en Católica, pero fui citado tres o cuatro veces, y eso también: haber estado en la banca, a punto de debutar.

- ¿Y el más duro?
- Cuando me operé. Estuve un año sin jugar. Fueron dos operaciones en el tobillo. Y la muerte de mi primo, que ha sido lo más duro. Todo el proceso lo viví solo. Yo vivía solo en Santiago y fue duro.

- ¿Qué siente cuando ve a varios de sus ex compañeros de la UC o de las juveniles de la Selección ya asentados en Primera División?
- No siento envidia, porque jugué con ellos y sé que son excelentes personas. Pero igual, por las condiciones que yo tenía, o tengo, en realidad, perfectamente podía estar jugando ahí. A veces me alegro, porque hice amistad con algunos de ellos. Me alegro de que les vaya bien.

Parancán, representando a la Selección, junto a la leyenda Carles Puyol.

- ¿Con quiénes conserva una amistad?
- Con el Seba Pérez, que está en Magallanes; con el Vicho Fernández, que está en Palestino; con Andrés Souper, de Antofagasta; con Nacho Saavedra, de Católica; con Gonzalo Villagra, de Unión Española, pero él es más adulto. Hice una muy buena amistad en Santiago Morning y con varios de ahí.

El importante rol de Mirosevic en el nuevo desafío de Parancán

- Cuénteme un poco cómo surge la escuela de Católica en Calbuco...
- Tenía pensando colocarle un nombre cualquiera. Se iba a llamar Formando Campeones, con kinesiólogos, nutricionistas y todo. Pero un día, hablando con Milovan (Mirosevic), le comenté el tema de la escuela y me dijo '¿por qué no ponemos una filial?' A mí me pareció una súper buena idea, porque sé que el nombre iba a repercutir. Aparte, que acá, un pueblo chico, toda la gente me conoce. Ellos (UC) me gestionaron el tema de la filial y abrí inscripciones. Tengo a mi gente trabajando, que son tres profes, una nutricionista y un kinesiólogo.

- ¿Siente que la llamada de Mirosevic fue una luz de esperanza dentro de su mal momento?
- Sí, pero nunca perdí el contacto con él. Ellos (UC) me han apoyado en todo, y estoy agradecido. Gracias a esto podemos tener una escuela oficial de la Católica en Calbuco.

- ¿Cuál es su principal objetivo con la escuela? Más allá de fomentar el deporte...
- Por contrato, un jugador que destaque dentro de sus capacidad o cualidades técnicas, tiene una prueba directamente en la Católica. Mi idea es esa: sacar la mayor cantidad de jugadores. Si tienen que ir a una prueba, acompañarlos, ayudarlos económicamente. El talento que tengamos acá en la escuela sería pulirlo y enviarlo a la Católica. Si fui yo, ¿por qué no tener uno o dos más jugando en la Católica? Dentro de todo también el enseñar valores, que sean mejores personas, mejores compañeros, que se porten bien con los papás.

Parancán, en un entrenamiento junto al plantel de honor de la UC.

- ¿Y cómo ve el talento de los niños de la ciudad?
- Acá hay harto talento. Lo que falta es apoyo. Por eso igual como que, pensándolo bien, todo fue como con un fin. Tratar la mayor cantidad de niños, quién sabe... Voy a trabajar de la mano con la muni en Calbuco. Eso igual es un plus bueno, con el nuevo alcalde. Me ha apoyado harto.

- Las cosas han mejorado entonces...
- Los primeros días después del retiro no sabía qué rumbo tomar. No sabía qué hacer, lloraba todos los días. Me cuestionaba yo mismo, como '¿qué hueá hice?' Que por qué no seguí con el fútbol, que a veces hay que esperar para que llegue lo bueno. Trabajé en una empresa, pasando frío, pasando hambre, y también vendiendo copete, que eso fue lo que me salvó. Gracias a Dios salí de eso.