FÚTBOL CHILENO

Los ejes del nuevo Colo Colo

El Cacique es hoy uno de los cuadros con mejor juego y, ante la UC, tendrá la opción de ratificar la mejoría que incluso ilusiona en el Monumental con un título.

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Los ejes del nuevo Colo Colo
ANDRES PINA/PHOTOSPORT

"Ya somos candidatos al Campeonato. Así lo sentimos". Las palabras de Matías Zaldivia llamaron la atención durante la conferencia de prensa del zaguero, abordando la actualidad de Colo Colo el martes pasado. Lo concreto es que el elenco albo pasa por su mejor momento desde hace meses, con buen rendimiento y mejores resultados tanto en el Torneo Nacional como en la Copa Chile. La ilusión de cerrar el 2021 alzando un nuevo trofeo es cada vez mayor en el Monumental y este sábado tendrá un complejo desafío en un nuevo clásico contra Universidad Católica.

Las jornadas de angustia, a raíz del peligro cierto de perder la categoría por primera vez en su historia, quedaron atrás para la escuadra dirigida por Gustavo Quinteros. Hoy, Colo Colo es uno de los equipos de mejor juego en el plano local y las palabras de Zaldivia poseen  asidero. Los albos cambiaron completamente en la cancha, son otra oncena y varias razones explican esta importante transformación futbolística.

Variabilidad táctica

La imagen desde el punto de vista de la organización posicional en el terreno de juego es que, finalmente, Quinteros pudo dar con las formas adecuadas de distribuir al equipo en la cancha. Ya es cosa del pasado la persistencia del DT, en 2020, por actuar con el sistema táctico 1-4-1-2-3. Hoy, las variaciones desde la línea de volantes hasta la ofensiva resultan evidentes. Incluso durante el desarrollo de un mismo partido, el Cacique oscila entre los esquemas 1-4-4-2 y 1-4-2-1-3.

Cuando orienta su actividad hacia líneas más compactas y un fútbol más directo y "ancho", se moviliza bajo los parámetros del primer ordenamiento espacial. Si el objetivo es mayor elaboración de las maniobras de ataque y darle importancia también a la gestión de fútbol en el centro, entonces los albos apelan a la segunda propuesta. Ambas fórmulas posicionales tornan menos predecible a Colo Colo y, con ello, incrementa las chances de establecer superioridades frente a sus rivales. 

Otro ritmo

En la actualidad, el Cacique es un conjunto que sustenta su hegemonía también gracias a la velocidad constante con se desenvuelve en el terreno de juego. La escuadra conducida por Quinteros ataca, defiende y pasa de una de fases a otra con mayor fluidez. De esta forma, se alza como un equipo de reconfiguración rápida de líneas cuando el rival adquiere el balón y con un ágil despliegue posicional en amplitud en momentos que la misión pasa a ser generar fútbol. 

Mucho tienen que ver en esto las alineaciones presentadas por el DT argentino-boliviano. Por ejemplo, los titulares en el mediocampo (Pizarro, Fuentes y Gil) y en la ofensiva (Costa, Morales y Rodríguez) ante Palestino, el domingo pasado por la Copa Chile, exhiben como rasgo el juego dinámico. Y lo mismo aconteció en duelos pasados, cuando fueron incluidos Bolados y Solari, por ejemplo. Todo esto hace que uno de los contenidos relevantes de la forma de juego de los albos sea el buen manejo y dominio de las transiciones, aspecto que es clave en el fútbol actual.    

Decisión clave

El último hombre en sumarse al plantel fue Emiliano Amor. Por un momento pareció que la incorporación del zaguero no poseía mucho sentido, ya que la dupla conformada por Falcón y Gutiérrez había respondido. Sin embargo, Quinteros insistió en la llegada del argentino y de inmediato le entregó la titularidad, dejando sorpresivamente en la suplencia a Falcón, pues también se concretó el retorno de Zaldivia al equipo.

La presencia del nuevo tándem en el eje de la defensa solidificó la faena sin balón de los albos. Hoy, Amor ejerce el rol de zaguero más pausado, contenido y prudente, mientras que Zaldivia es el encargado de salir a "romper" o abandonar su lugar de acción si la jugada lo demanda. Con esto, Colo Colo adquirió mayor orden, seguridad y un posicionamiento adecuado en una zona que es clave para aspirar a la victoria. Ningún cuadro que no defiende bien logra ubicarse en las posiciones de vanguardia en la competencia.

Hombres fuertes

Hoy, el Cacique exhibe un jugador destacado en cada sector del equipo, lo que los erige como conductores futbolísticos, reforzando de esta forma el funcionamiento colectivo. Se trata de un liderazgo no sustentado en palabras o gestos, sino más bien en un desempeño destacado que parece impulsar al resto hacia cotas de alta eficiencia.

Suazo en la última línea, Gil en el mediocampo y Morales en el sector ofensivo, constituyen hoy los ejes del buen nivel de juego que muestra Colo Colo. Suazo ya conocía las funcionalidades como lateral izquierdo, y no ha tenido problemas para ser un aporte gracias a su ida y vuelta constante, seguridad con el balón y su clara mejoría en la marca. Ahora último de '10' o como '6' con libertad para construir y atacar, Gil es el conductor del equipo: decide si jugar corto o largo, si apurar o ralentizar el juego y su buen disparo es una opción ofensiva válida.

Lo de Morales es lo más llamativo de los tres. Delgado y enfocado, el ariete vive un excelente momento, con goles y acciones trascendentes en el ataque del Cacique. Su gestión ha sido clave para destrabar partidos o sentenciar duelos cuando parecía que el rival ponía todo en jaque. Sin embargo, la falta de continuidad aún le pesa. Por momentos parece desconectarse, aunque ha aumentado su acciones de movilidad para potenciar el juego sin balón del resto en el ataque colocolino.