Si esta semana no hubiera habido Juegos Olímpicos, el argentino probablemente no se habría reencontrado, de un día para otro, con su mejor versión.
PorRodrigo Hernández

Si esta semana no hubiera habido Juegos Olímpicos, el argentino probablemente no se habría reencontrado, de un día para otro, con su mejor versión.


Juegos Olímpicos

CRISTIÁN ESCALANTE
Página32