Paradójico es que no tenga una cancha digna un país que tuvo un número uno del mundo, dos campeones olímpicos de tenis y una final de Copa Davis.

PorLeopoldo Iturra

El primer gobierno de Bachelet y la administración de Piñera gastaron enormes capitales en estadios a lo largo de todo Chile. Del tenis nadie se acordó. Ni el gato.

PorRodrigo Hernández

Página261